Vuelve el Bordado Miniatura


Sí, este próximo lunes 5 de abril, a las 11 hs, arranca otra vez el taller de Bordado Miniatura. Si te interesa participar te esperamos en el patio delantero del Museo del Puerto, con distancia, barbijo y agujas listas, para inscribirte y comentarte todos los detalles de esta propuesta de bordar colectivamente todas las cosas del mundo: insectos, animales, pájaros, herramientas de trabajo, plantas, embarcaciones, sistema solar, células eucariotas…Juntas vamos a pensar (e inventar) cuáles son los mejores modos decontinuar la experiencia en los próximos meses. Ya nos mostramos el año pasado que la pandemia no puede con nuestras puntadas.¡Muchas miniaturas hacen miles de mundos!

También es presente

Un objeto logra recomponer historias personales que a la vez son colectivas. Hace unos días, Alejandra Santucho nos donó este carnet del Club Comercial. Aldo Antonio “Rusito” Pironi era de Ing. White y fue desaparecido durante la última dictadura en 1977, a los 21 años, cuando se encontraba en la ciudad de Buenos Aires. Además de su militancia en la Unidad Básica de Ing. White, su vida está hecha también de un partido de fútbol del Club Comercial, de horas leyendo en la casa de la familia Santucho, de las amistades del barrio Boulevard y de otras tantas situaciones de la vida cotidiana que quizás hoy alguien recuerde y pueda contarnos para seguir extendiendo la memoria.

La estructura

Desde hace dos meses el Museo del Puerto está en obra. Gracias a un subsidio de la DAAD*, se están reparando varias zonas de este edificio construido originalmente por la empresa Ferrocarril del Sud en 1907: columnas, frentín, cenefas, barandas, pisos de las galerías. Una de las consecuencias de toda esta actividad es la de permitirnos ver, de pronto, la estructura: viejas vigas y tirantes de pinotea quedan al descubierto y nos presentan una faz de la historia que habíamos tenido poco en cuenta. ¿De dónde venían estas maderas? ¿Quiénes las cortaron? ¿Cómo llegaron hasta acá? ¿Cuántos años tenían esos árboles? ¿Cómo se interroga un listón?

*[Con el apoyo del DAAD Artists-in-Berlin Program con fondos del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores en el marco del Fondo Internacional de Ayuda para Organizaciones Culturales y Educativas]

Amigas

Después de un año de reuniones virtuales o llamados desde cada casa, ayer finalmente se pudieron encontrar en la Cocina del museo (estrictamente sentadas cada dos metros) las integrantes de la Asociación Amigas. Fue un re-encuentro hermosísimo, pero no solo, porque les permitió organizar y tomar decisiones propias de la asociación y entusiasmarse con proyectos comunes para este 2021 de los que pronto se van a enterar. Después de este año de aislamiento, tal vez lo más importante que sucedió no haya quedado registrado en el Libro de Actas: el contarse cómo están, de sus nietas y nietos, el volver a reírse juntas. Al parecer no hay hacer colectivo sin la fuerza de los afectos.

Te nombro, sigue el hilo

Mujeres de la comunidad, integrantes de distintas instituciones, fueron invitadas el viernes pasado a un evento en torno al 8M organizado en conjunto por el Centro de Salud Ing. White, PAMI Ing. White y el Museo del Puerto.

En tiempos de protocolos y distanciamiento social, nos reunimos en el patio delantero del museo para pensar la larga historia de la comunidad a partir de las redes de ayuda y colaboración entre mujeres, lazos que forman parte del pasado y el presente y que es necesario volver a pensar y a hacer visibles para que dejen una marca. Cada una de las invitadas pensó en nombres de mujeres fundamentales para la vida de Ingeniero White: la vecina que quedó en la memoria del club, la que se esfuerza día a día para mejorar el barrio, las que cocinaron en las ollas populares durante la cuarentena…

Al despedirnos, todas se llevaron una bolsita con tela, hilos y aguja para bordar ahora ese nombre y apellido con una técnica que también, como esos mismos nombres, fue invisibilizada durante décadas.

En quince días vamos a dar unas cuantas puntadas más e hilar esos nombres entre sí, porque nadie existe por separado, y porque las mujeres de Ingeniero White se sostuvieron unas a otras. Y porque siempre hay más nombres, porque esos nombres se multiplican.

A veces la posibilidad de mantener viva una herencia consiste justamente en transformarla: reconvertir lanchas para pescar más lejos, interpretar canzonettas como temas de rock. La decisión de reconfigurar nuestro patio delantero, proyecto en el que estamos avanzando en un trabajo conjunto del Municipio de Bahía Blanca y el Consorcio de Gestión del Puerto –y del que irán teniendo noticias en los próximos meses–, asume ese sentido de la historia…

Estos días nos preparamos para retirar y resguardar los restos de la lancha de la familia Aversano, el Águila Blanca, emplazada en ese patio desde 1987. Se guardarán parte de sus maderas para ser reutilizadas como material de futuras muestras, para inventar objetos de construcción colectiva, que pongan esa memoria a circular una y otra vez.

Aunque se trata de una memoria que ya empezó a circular, por ejemplo, en este cuadro que pintó Carlos Fernández y trajo al museo de regalo. Sí, desde hoy, cada día, en una de nuestras salas, los tripulantes del Águila Blanca vuelven a pescar de noche, a la luz de la luna, en altamar.

¿Qué puede hacer un archivo?

Ayer, después de 14 años, Matías Lupo volvió a escuchar la voz de su abuelo Nino contando historias sobre la infancia en Italia, el tiempo de prisionero en Sicilia durante la Segunda Guerra Mundial y su llegada a Ing. White en 1948.  Las numerosas entrevistas realizadas a Nino Lupo por el equipo del museo entre 1998 y 2006, cobran sentido otra vez cuando su nieto se detiene a escucharlo “como si estuviera con él en la cocina de casa”.

Caminatas por el sudoeste bonaerense

¿Cómo conocemos los lugares que habitamos todos los días? ¿Cómo son esos lugares ahora, en pandemia? En el 2020 aparecieron nuevas preguntas para el museo, nuevas formas de relacionarse con las personas y los espacios que habitamos. Por eso, junto a estudiantes y docentes de las escuelas, transformamos la habitual propuesta educativa del museo de caminar como forma de conocer el mundo, para indagar este presente pandémico que por momentos se volvía tan extraño. 

Con su celular en mano, propusimos salir a pie para re-visitar el entorno cotidiano: ¿Qué fue lo que cambió? ¿Qué espacios nuevos aparecieron? ¿Qué sonidos, qué olores? ¿Son realmente nuevos o estuvieron siempre y no se alcanzaban a percibir?  ¿Cómo se modificó la propia percepción del tiempo y del espacio? 

Acá pueden descubrir lo que miraron y eligieron de su entorno jóvenes de la zona rural y urbana de Mayor Buratovich y Teniente Origone, que  junto a las docentes de la Escuela Secundaria Nº 2 de Mayor Buratovich compartieron en las Jornada de Arte (CODA).  Miradas de este presente pandémico -que se volverá pasado- como historia posible de reinterpretar cientos de veces. 

Mayor Buratovich: 

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Teniente Origone: 

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